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domingo, 13 de enero de 2013
Los hijos se han dormido.
Estar en casa, ya convencido de no volver a salir y de seguir disfrutando de la tranquilidad del hogar, y que suene el teléfono y un amigo te diga que te espera en veinte minutos en la puerta de un teatro con una entrada para ti, no es algo a lo que yo sea capaz de resistirme, por mas improvisado que pueda ser. Así que me visto, cojo un taxi, y me presento incluso con tiempo de sobra en la cita.
Así son mis días de especiales. Cuanto más tranquilos parece que van a ser, mas me pueden llegar a sorprender.
Esto me pasó el jueves, nuevamente la sorpresa vino de la mano de uno de esos amigos que no son parte de tu día a día, pero a los que te une un aprecio especial, y recíproco. Albert Lladó.
Hace meses se acordó de mi para algo parecido, y viví la gran experiencia de conocer al fin El Molino, y disfrutar de unos tangos a guitarra y bandoneón que me emocionaron muchísimo.
Esta vez la propuesta, casualmente, volvía a tener relación con Argentina. La obra para la que tenía una invitación, era ni más ni menos que “Los hijos se han dormido”, versión del gran director teatral argentino Daniel Veronese, de la obra de Anton Txejov “La gaviota”.
Yo había estado leyendo en el periódico que se representaba en Barcelona solo durante este finde semana, y había renunciado a verla, a pesar de las ganas, porque la economía no da para tanto... Y mira por donde la indisposición de la novia de Albert, (a la que mando un beso y deseo lo mejor, incluido que de vez en cuando se indisponga, siempre que no sea de gravedad... je je je) me brindó la oportunidad de verla gratis.
Mi referencia de dirección teatral argentina era muy alta. Ni mas ni menos que Claudio Tolcachir, con “La omisión de la familia Coleman”, y me esperaba algo igual de espectacular. No fue así, tal vez porque en esta ocasión el reparto era español, con gente, casi toda, bastante conocida por series de televisión como “Aquí no hay quien viva”, “Fenómenos”, “Cuéntame”, “Motivos personales”... un elenco muy televisivo, tal vez para captar público (misión conseguida porque el teatro esta casi lleno) que a decir verdad me sorprendió para bien. Especialmente Pablo Rivero, de “Cuéntame”, que me parece, es la interpretación mejor lograda.
La obra, un sinfín de enredos, de infelicidades, de reflexiones sobre el arte y la vida, y de amores no correspondidos y frustraciones, representada con una muy sencilla puesta en escena, está muy bien lograda. Hay una frase de uno de los protagonistas que resume muy bien el tema: "Soy el hombre que quiso y no pudo".
Mi amigo la vió para hacer la crítica que publicó al día siguiente aqui: La Vanguardia.com.
Tras la obra, regresamos hacia nuestras casas andando, con intención de regalarnos unos vinos de camino. Y la casualidad nuevamente llamó a mi puerta, para que acabáramos cenando estupendamente en un gran restaurante de una conocida, que nos recibió encantada y nos trató de maravilla. Maria, en su restaurante “El Rebost de la María”, restaurante de buena cocina, y mejor servicio, con muchos años de trayectoria. En estos tiempos de apuros económicos ofrece un menú que consta de cinco exquisitas tapas, mas un plato y bebida, por tan solo 20 euros. Muy recomendable.
!Gracias por tus improvisadas invitaciones Albert!
domingo, 6 de enero de 2013
FELIZ 2013!
En contra de las supersticiones que le relegan a la lista negra de los malditos, siempre he considerado al número 13 como uno de mis favoritos.
Y este año, por ser el 13 del milenio segundo, tengo el presentimiento de que va a ser un gran año para mi es muchos aspectos. Para mi y espero que para todos.
El doce se fue con más pena que gloria. Con él se fue gente muy querida; unos para siempre y otros de mi lado. Para los unos el eterno recuerdo. Para los otros la eterna esperanza.
Me aportó muy gratos momentos. Momentos que tal vez nada tuvieran de especial si yo nos les diera esa cualidad. Pero momentos, al fin y al cabo, que me han ayudado a tirar adelante con una sonrisa y una pequeña luz de ilusión. La que te da que soñar no solo es bueno, sino que a veces, puede dar frutos. Y que es cierto ese viejo proverbio que advierte: “Ten cuidado con lo que deseas, porque podría hacerse realidad”.
Empiezo el año sin mayores propósitos. Solo pido poder seguir viviendo como vivo, aunque sea sudando la gota gorda para llegar a fin de mes. Seguir disfrutando como disfruto de mi pisito, al que me alegro mucho de haberme decidido a bajar. Seguir disfrutando de la gente, la buena gente que me rodea. Y seguir abierto a ampliar ese círculo de amistades que tantas alegrías aportan a mi día a día.
Quiero seguir deseando cruzar el charco para ir a abrazar a esa parte de mi que tengo en el otro lado. Porque mientras siga deseándolo como lo deseo, sé que se hará realidad en cualquier momento. Y seguir deseando regresar a mi patria chica, a ver mis paisajes y mis paisanajes, y recargar baterías en cada viaje para afrontar esta vida, que por más que me guste y satisfaga, se desarrolla entre demasiado asfalto y ruido para ser perfecta.
Me gustaría llevar un poco más al día mi blog este año. Volcarme un poco más en él, y tratar de actualizarlo con algo más de frecuencia. Como ejercicio de escritura, y a modo de “diario público-personal”. Ya veremos si soy capaz de cumplirlo.
Quiero hacer referencia a las dos últimas pelis que vi el año pasado. Una española, que fue una grata sorpresa, con un argumento de intriga interesante, que termina con un inesperado desenlace. Hablo de “El Cuerpo”.
Y la otra, me permitió salir del cine con la satisfacción de haber visto la película del año. Cada segundo de la película es una obra de arte. Fotografía, montaje, música, todo perfecto -para mi humilde entender-. No hay nada reprochable en ella. Emoción y disfrute para los amantes del buen cine. Barrerá en los próximos Óscars!. En este caso la obra maestra es “Los Miserables”.
Y si despedí el 2012 con buen cine, lo empecé con buen teatro.
En el Teatro Almería, disfruté de las voces de Elena Gadel, Víctor Estévez, Iván Labanda y Patricia Paisal, que muy bien acompañados al piano por Xavier Torras, interpretaron el musical “Over the Moon”, sobre la vida a través de las notas de Jonathan Larson, el autor del célebre musical “Rent”. Una sencilla y cercana puesta en escena y unas buenas interpretaciones, con unas fantásticas voces.
Y la otra, titulada “Algo”, en La Villarroel, en la que otros cuatro intérpretes, (Aina Clotet, Héctor Claramunt, Iván Massagué y Carmela Poch), bajo la dirección de Àlex Mañas, interpretan en tres actos tres situaciones irónicas, absurdas y divertidas de la vida. Tres búsquedas de “algo” que de sentido a sus rutinarias existencias. Muy entretenida.
Así empiezo el año.
“To be continued”...
sábado, 24 de marzo de 2012
Al teatro!

Me encantan esos momentos en los que, disfrutando de un espectáculo, teatro, cine, concierto, la magia de la actuación me provoca la extraordinaria sensación de levitar. Sí, de levitar. Siento como se me pone la carne de gallina, y me recorre una especie de escalofrío que me genera una increíble sensación de elevarme sobre mi butaca... parace cosa de locos, o de fumados, pero es tal cual. Y puedo garantizar que no hay mas drogas de por medio que las que mi propio organismo pueda generar. En ese momento siento que lo que estoy disfrutando es algo mágico, siento una conexión absoluta con los artistas, pues entiendo que esa es su finalidad al crear el espectáculo.
Esta sensación la he sentido en las dos últimas obras que vi en el teatro. Completamente diferentes, pero geniales ambas.
En el Teatro Romea, disfruté de unas actuaciones brutales por parte de Clara Segura y Julio Manrique, en una obra que yo desconocía, peor al parecer viene de una película con el mismo título y de producción canadiense. Hablo de "Incendis". Un dramón impresionante sobre una mujer libanesa que en el lecho de su muerte hace un encargo a sus dos hijos que les aclarará la extraña relación que siempre han mantenido con ella y les revelrá un terrible secreto que solamente de aquella manera podría haber sido explicado.
El montaje, la escenificación, que aunque a veces te confunde -porque los artistas interpretan diferentes papeles en diferentes tiempos- es genial, las interpretaciones... ha sido una de mis mejores experiencias teatrales hasta la fecha.
Todo le teatro en pie, y muchos sollozos no ahogados lo atestiguan. Impresionante.
La otra fue anoche. De la mano de la compañía La Cubana, que como siempre se las ingenia para sorprender al espectador con sus delirios y locuras. Están en el teatro Tívoli, con una obra titulada "Campanadas de Boda". El argumento es sencillo, como siempre. Pero ellos se encargan de darle la vuleta y convertirlo en algo espectacular cuando menos te lo esperas. En este caso una chica catalana de buena familia, se casa "online" -lo que antaño era "por poderes"- con su novio, un actor de "bolliwood" que está en la India. Por supuesto el tono de toda la obra es cómico. Me encanta como acentúan los estereotipos de los personajes. El acento tan catalán de los catalanes, el deje andalúz de la chacha... son buenísimos todos. Y cuando se ponen a cantar increíbles, sobre todo cuando lo hacen en coro. Ahí en una de esas fue donde sentí la sensación que al inicio describía. Detalles no voy a explpicar por si alguien los va a ver.
lunes, 28 de febrero de 2011
Tango en El Molino
Empiezas la semana con no demasiadas buenas expectativas... Haces tu trabajo con la ilusión que te permite hacerlo un lunes en el que te anuncian que hayq ue apretarse el cinturón... Tras dar unas cuántas vueltas a la ciudad, regresas a casa, mojado porque en el último trayecto empezó llover...
Y cuando ya das por hecho que el día se acabó, suena el teléfono, y un amigo, que sabe de tu pasión por todo lo que destile aroma porteño, al verse con una entrada vacante para ver un espectáculo de Tango en El Molino, se acordó de ti.
Y así, sin comerlo ni beberlo, como suele decirse, me veo a la puerta del mítico Molino, donde por primera vez pondré mis pies, acompañado por Albert Lladó, y dispuesto a disfrutar durante hora y media de un intimista espectáculo de Tango de la mano del bandoneísta Daniel Binelli y del guitarrista César Angeleri. Dos auténticos monstruos del género.
Con esta actuación, El Molino inicia una nueva programación musical dedicada al tango, cada lunes combinará un concierto de artistas reconocidos con una milonga, es decir, un baile abierto al público general.
Lo de anoche fue sublime. Aqulla guitarra y aquél bandoneón, no sonaban... hablaban!
Y tras el espectáculo, El Molino nos invitó a una copa de cava en el primer piso.
No sé por qué me imaginaba el cabaret mucho mayor. Sin embargo me encontré con una sala muy intimista.
Y tras unas tapas en la cervecería Moritz de la Ronda Sant Pau, acabó un día que como todos los que trato de vivir, tuvo de todo menos de rutinario.
miércoles, 16 de febrero de 2011
La omisión de la familia Coleman.

Hasta el 6 de marzo se puede disfrutar en el Teatre Borràs, de una obra argentina, que desde su estreno no ha parado de cosechar éxitos y buenas críticas:
"La omisión de la familia Coleman" del joven director Claudio Tolcachir y la compañía Timbre 4.
Una obra que retrata una familia absurda donde nadie cumple su rol correctamente. Entre risas y reflexiones te van calando unos personajes nacidos de la improvisación, que interpretados magistralmente trazan una obra llena de ritmo y de momentos emocionantes.
Te hace salir del treatro con un dulceamargo sabor de boca a causa de la historia que te han contado, pero con esa sonrisa de felicidad que provoca levantarse de la butaca tras haber disfrutado de una obra de TEATRO con mayúsculas.
Yo hubiera podido sentarme a disfrutarla de nuevo antes de salir de la sala.
El autor/director habla de la obra:
sábado, 10 de abril de 2010
El Diván
Me critican porque soy de los que pueden ir varias veces a ver una película.. o una obra de teatro... y yo no lo entiendo.
En el caso del cine... si me ha gustado, no me importa revivirlo una y las veces que hagan falta...
En el caso del teatro si me ha emocionado, puedo volver a emocionanrme cuantas veces sea necesario, con el aliciente de que en el teatro, (y esa debe ser la razón por la cual a los actores y actrices que aman la profesión les gusta tanto), cada función, por más que el argumento sea el mismo, es diferente, porque lo bueno del directo, es que pueden aparecer imprevistos en cualquier momento, y hay que saber salir de ellos.
Ver las variaciones de las mismas interpretaciones en boca de los mismos actores/actrices, entre una función y otra, me encanta. Me hace sentir cierta complicidad con los intérpretes y es una sensación extraña y agradable.
Debe ser que tengo vocación frustrada de actor...
Todo este rollo viene a cuento porque el jueves pasado, fui al teatro Llantiol a ver una obra sencilla, de esas de bajo presupuesto y mucha imaginación, titulada "El Diván", de la compañía KAMALEONIC.
Si además de disfrutar de una obra muy divertida, uno de los protagonistas en un buen amigo, pues el placer se multiplica. El amigo, el actor, es Noli, un "fulanitobuenrollito" canario que conocí hace más de diez años en Madrid y cuya amistad es un honor conservar después de tanto tiempo.
Éramos cuatro y salimos todos encantados con la obra. Hora y casi media de risas y buen rollo, que nos dejaron -al menos a mi- con la clara idea de repetir.
Por eso, el próximos jueves, espero volver acompañado de los amigos del "Club del teatre del 123.", grupo que formé con gente del edificio donde trabajo para tener una excusa y reunirnos de tanto en tanto fuera del ambiente laboral, y de paso compartir el disfrute de una afición común: el teatro.

En el caso del cine... si me ha gustado, no me importa revivirlo una y las veces que hagan falta...
En el caso del teatro si me ha emocionado, puedo volver a emocionanrme cuantas veces sea necesario, con el aliciente de que en el teatro, (y esa debe ser la razón por la cual a los actores y actrices que aman la profesión les gusta tanto), cada función, por más que el argumento sea el mismo, es diferente, porque lo bueno del directo, es que pueden aparecer imprevistos en cualquier momento, y hay que saber salir de ellos.
Ver las variaciones de las mismas interpretaciones en boca de los mismos actores/actrices, entre una función y otra, me encanta. Me hace sentir cierta complicidad con los intérpretes y es una sensación extraña y agradable.
Debe ser que tengo vocación frustrada de actor...
Todo este rollo viene a cuento porque el jueves pasado, fui al teatro Llantiol a ver una obra sencilla, de esas de bajo presupuesto y mucha imaginación, titulada "El Diván", de la compañía KAMALEONIC.
Si además de disfrutar de una obra muy divertida, uno de los protagonistas en un buen amigo, pues el placer se multiplica. El amigo, el actor, es Noli, un "fulanitobuenrollito" canario que conocí hace más de diez años en Madrid y cuya amistad es un honor conservar después de tanto tiempo.
Éramos cuatro y salimos todos encantados con la obra. Hora y casi media de risas y buen rollo, que nos dejaron -al menos a mi- con la clara idea de repetir.
Por eso, el próximos jueves, espero volver acompañado de los amigos del "Club del teatre del 123.", grupo que formé con gente del edificio donde trabajo para tener una excusa y reunirnos de tanto en tanto fuera del ambiente laboral, y de paso compartir el disfrute de una afición común: el teatro.

lunes, 22 de marzo de 2010
Una de cal y una de Arena...

Es triste, pero es así... una de cal y otra de arena.
Tras disfrutar de una obra que me pareció espectacular, como "La función por hacer", me quise introducir en el teatro "serio", "para cultos", y me arriesgué -bien acompañado, eso sí- a ir al Lliure a ver una obra de Josep María Flotats: "El encuentro de Descartes con Pascal joven ".
Yo sabía que no iba a divertirme demasiado... pero me motivaba lo de tener que darle al coco con una conversación entre dos personalidades tan importantes de la cultura de hace cinco o seis siglos. Uno filósofo, y el otro matemático... el asunto prometía ser cuando menos espeso.
Y me aburrí como una ostra! Tal vez influyera la distancia desde mi butaca al escenario -decididamente, el teatro sino es para verlo desde las primeras filas mejor no verlo- e hiciera que no conectara con los personajes. Tal vez fuera que su conversación me pareció mas ligera que espesa, pues uno defendía su derecho a descansar, y pensar mientras descansaba, y el otro lo llevaban los demonios antes tanta pasividad, y vivía obsesionado con las creencias religiosas.
Suerte que tuve una pesada delante mío que no paró de mirar el móvil en toda la función, sobresaltándome con la luz cada vez que lo abría. Y que casi al final de la obra se generó cierto alboroto en la platea, que no se sabía bien a qué se debía, y resultó ser que a alguien le dio una lipotimia, cosa por otra parte nada extraña dada la elevada temperatura de la sala...
Vamos, que fue toda una experiencia el encuentro de los dos susodichos, acontecido allá por el año 1647. Espero que la conversación real de los dos, hubiera sido cuando menos algo más profunda que la "recreada" por el autor de ésta obra.
Eso sí, la grata compañía, la charla y las empanadillas -no de Móstoles- en el bareto de la esquina Urgell-Floridablanca, arreglaron el mal sabor de boca.
Un beso Sue.
jueves, 18 de marzo de 2010
La función por hacer.
Hoy ha sido la primera vez en mis cuarenta años que he ido solo al teatro.
Había ido solo al cine, a comer de restuarante, a pasear por la montaña, incluso de copas!, pero al teatro nunca.
El momento que estoy viviendo me mueve a hacer cosas que no había hecho. Tal vez me está dando miedo hacerme mayor, y por eso busco nuevas emociones, nuevas inquietudes, nuevas sensaciones. Para no dejar de sorprenderme, porque mientras uno no deja de sorprenderse, no se hace viejo.
Aprovechando las ofertas del TresC, por nueve eurillos, fui a ver a la sala Villarroel, la obra: "La función por hacer".
Durante una hora y veinte minutos tres actores y tres actrices, impresionantes todos, ofrecen un espectáculo sorprendente desde un escenario montado con absoluta sencillez en forma de cuadrilátero, con gradas de espectadores en los cuatro laterales, lo cual hace más cercana la obra y más vívidas las emociones y sensaciones que te despiertan.
El argumento es tan sencillo como que dos actores están representando su obra, y se ven interrumpidos por cuatro personajes que quedaron suspendidos cuyos papeles el autor no concluyó . Se desencadenan una serie de situaciones que tan pronto sorprendentes, como cómicas o emocionantes. Jugando con la realidad y la percepción de ésta. ¿Quiénes son los personajes? ¿quiénes son los actores?
Me hizo acordarme de "Matrix",de "El Show de Truman" y de "El mundo de Sofía". Por la paranoia de plantearte la remota posibilidad, o no, de que todo sea producto de nuestra imaginación. De que yo no sea quien creo ser, sino un personaje de un guión cuya trama está escribiendo alguien.
Así puse fin a un día más de este desconcierto que estoy viviendo. Tratando de evadirme de una realidad que por momentos me supera, pero que en el fondo creo que es la mejor y más acertada para las partes implicadas.
Tengo un puñado de obras vistas de las que no he hecho mención siquiera por falta de tiempo y/o humor.
Me disculpo ante los que de tanto en tanto asomáis a esta ventanita a ver qué me cuento. Y espero ponerme al día en breve.
Había ido solo al cine, a comer de restuarante, a pasear por la montaña, incluso de copas!, pero al teatro nunca.
El momento que estoy viviendo me mueve a hacer cosas que no había hecho. Tal vez me está dando miedo hacerme mayor, y por eso busco nuevas emociones, nuevas inquietudes, nuevas sensaciones. Para no dejar de sorprenderme, porque mientras uno no deja de sorprenderse, no se hace viejo.
Aprovechando las ofertas del TresC, por nueve eurillos, fui a ver a la sala Villarroel, la obra: "La función por hacer".
Durante una hora y veinte minutos tres actores y tres actrices, impresionantes todos, ofrecen un espectáculo sorprendente desde un escenario montado con absoluta sencillez en forma de cuadrilátero, con gradas de espectadores en los cuatro laterales, lo cual hace más cercana la obra y más vívidas las emociones y sensaciones que te despiertan.
El argumento es tan sencillo como que dos actores están representando su obra, y se ven interrumpidos por cuatro personajes que quedaron suspendidos cuyos papeles el autor no concluyó . Se desencadenan una serie de situaciones que tan pronto sorprendentes, como cómicas o emocionantes. Jugando con la realidad y la percepción de ésta. ¿Quiénes son los personajes? ¿quiénes son los actores?
Me hizo acordarme de "Matrix",de "El Show de Truman" y de "El mundo de Sofía". Por la paranoia de plantearte la remota posibilidad, o no, de que todo sea producto de nuestra imaginación. De que yo no sea quien creo ser, sino un personaje de un guión cuya trama está escribiendo alguien.
Así puse fin a un día más de este desconcierto que estoy viviendo. Tratando de evadirme de una realidad que por momentos me supera, pero que en el fondo creo que es la mejor y más acertada para las partes implicadas.
Tengo un puñado de obras vistas de las que no he hecho mención siquiera por falta de tiempo y/o humor.
Me disculpo ante los que de tanto en tanto asomáis a esta ventanita a ver qué me cuento. Y espero ponerme al día en breve.
jueves, 7 de enero de 2010
Mayumana.

A pesar de la fría y lluviosa tarde, y del mal de garganta y moqueo, nunca se puede declinar una propuesta para ver un espectáculo gratis, y menos si el espectáculo hace tiempo que te llama la atención.
Así que gracias a la gentileza de Arié, fui a ver el espectáculo "Momentum" de la compañía Mayumana. Espectáculo de voces y percusión que lleva unos meses triunfando en el Teatro Coliseum.
Diez artistas, seis chicas y cuatro chicos, te mantienen despierto durante hora y media a base de ritmo y percusiones sorprendentes, voces muy bonitas, acrobacias y coreografías, todo ello salpicado con una chispa de humor de la que es partícipe el público.
Su moderna y cautivadora puesta en escena, hace que valga la pena ir a verlos.
Durante hora y media me he olvidado de mi gripazo, y del día de perros que había dejado al entrar.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Fascinante.

¿Cómo explicar que has ido al teatro a ver: "El fascinant noi que treia la llengua quan feia treballs manuals" sin que quien te escucha ponga cara de "qué me estás contando"?
Y cuando te sueltan semejante título, ¿qué idea te puedes hacer de lo que vas a ver?
Podrías aproximarte un poco si conocieras algo del mundo del autor, Albert Espinosa, y hubieras visto otros trabajos suyos. Pero aún así, saldrías del teatro sorprendido y fascinado.
Albert Espinosa, Juanma Falcón y Roger Berruezo interpretan una obra mágica en un espacio mágico e intimista (el "Espai Lliure"), que te permite disfrutar la función como si te la estuvieran brindando solo para ti en el salón de tu casa. Nada más entrar a la sala comprendes las razones por las cuales el autor la concibió expresamente para ser representada allí.
Albert Espinosa fascina por su creatividad y su capacidad para sorprenderte con sus guiones. Por su mundo amarillo que si bien no es aquí donde más se deja entrever, se percibe en algún momento.
Juanma Falcón hace un bonito papel con unos momentos intensos que ni a pinceladas se pueden desvelar porque hay que verlos "in situ".
Y Roger Berruezo sube de golpe, no un peldaño sino un tramo de la escalera que le llevará a lo más alto, demostrando su talento en una deliciosa interpretación, rubricada por si fuera poco con una canción que borda.
El cuarteto de jazz que pone banda sonora al mundo interior del protagonista es impresionante.
Fui al teatro con una buena predisposición a salir encantado, pues sabida es mi devoción por Espinosa y por Berruezo. Pero mis expectativas se quedaron muy cortas.
Acompañado por mi querida Sue, que iba dispuesta a machacar mi febril pasión y criticar la obra, basta pasarse por su blog para ver el efecto que ha tenido en ella.
No tardó ni cinco minutos en rendirse a la magia del fascinante mundo de Espinosa.
Tras la función, esperamos a la salida a los protagonistas para saludarlos y felicitarlos por su espléndido trabajo.
Albert guardó una lógica distancia "artista/admirador", pero me prometió un cartel firmado por los tres. ¿Lo cumplirá?
Juanma fue muy agradable y simpático, y se le vio muy agradecido y halagado por las felicitaciones.
Y Roger...!qué decir de él! Su calidad artística y su calidad humana están a la par. Sencillo, simpático, cercano. Su sonrisa cuando me reconoció entre el público, y su abrazo al verme afuera, fueron sin duda la guinda a una noche Mágica y Fascinante.
Como la historia del chico que sacaba la lengua cuando hacía trabajos manuales.
No perdáis la oportunidad de verla. Estará en el Espai Lliure hasta el día 13 de Diciembre.
jueves, 15 de octubre de 2009
URTAIN



Desde que asiduamente voy al teatro, gracias a las ofertas del Club TresC, creo que no había asistido a una obra que me dejara tan impresionado.
Creo que en parte, porque fui sin saber qué iba a ver. Sin ninguna predisposición ni idea de lo que me iba a encontrar.
Sólo sabía que la obra era de la compañía "Animalario", que su título era "Urtain" y que uno de los protagonistas era Alberto San Juan -que por cierto hoy no salió-
Y me encontré una obra en la que cada uno de los ocho personajes, se deja la piel sobre el escenario.
Un simple cuadrilátero sobre el cual, con una iluminación y unos efectos de sonido tan sencillos como efectivos, se cuenta la vida del boxeador Jose Manuel Ibar, conocido por todos como Urtain.
Ni me gustó ni me gusta el boxeo, pero sabía quién era el personaje por la afición de mi padre a este deporte. Urtain fue y es uno de sus ídolos.
Siendo un boxeador mediocre, consiguió una gran fama a finales de los sesenta y principios de los setenta, convirtiéndose en uno de los grandes personajes mediáticos de nuestro país.
La obra explica su vida empezando por el final, cuando cuatro días antes de la inauguración de los juegos olímpicos del 92 en Barcelona, se suicida lanzándose desde la terraza de un décimo piso, hasta llegar a su humilde origen. Una vida en continua pelea con el mundo, intentando averiguar quién era.
Y a la par una crónica de una España no menos mediocre que lo encumbró y utilizó como símbolo para después dejarlo caer en el más absoluto olvido.
Qué impresionante trabajo el de Roberto Álamo en el papel protagonista! Qué entrega! Hacía tiempo que no disfrutaba/sufría tanto en un espectáculo. Tanto que a pesar de las horas que son, no he podido irme a dormir sin dejar constancia de ello.
No perdáis la oportunidad de ir a verla, porque es lo mejor que he visto en mucho tiempo.
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